sábado, 3 de agosto de 2013

Parte 2: Capitulo 2. El reencuentro

Ana:

Entre en el garaje y posé mi improvisada arma contra la pared:
-¿Que haces en mi casa?
- Es mi casa también, ¿lo recuerdas? he decidido venir a pasar unos días, alejarme un poco de los circuitos, venir a ver a Javi, me preocupa su enfermedad y como él esta muy preocupado también pues a lo mejor consigo que se le olvide un poco su enfermedad
-Vale

Fue lo único que acerté a decir. No podía creer lo que veía, Toni y yo volviéndonos a ver después de dos años, estaba muy guapo, estaba más mayor y eso le daba un toque de maduro que me encantó pero a pesar de todo y aunque no quería ser borde, una parte de mi no le perdonaba que se hubiese ido y actué como una autentica despechada, no solo siendo irritante, sino también echándole en cara que me había abandonado y asegurandole que no me iba a tener ni como amiga, todo eso acompañado de una larga discusión que duró casi hasta que amaneció y que termino conmigo llenándome a dar una vuelta en coche para quitarme la mala sensación que se me había quedado.
En los dos siguientes días cada uno hacia su vida en la casa sin mediar palabra e intentando no cruzarnos. Yo iba lo menos posible, solo a dormir para no tener que cruzarme con él, parecía muy enfadado en la discusión y no quería volver a repetirla, ya me sentía suficientemente mal por reencontrarnos así, por no haberle dicho las cosas que sentía por él, aun pasados estos dos años.
Cuando la gente se entero de que Toni estaba aquí, mi casa se empezó a llenar de amigos y familiares que querían verle y eso me hizo ir menos todavía a casa. Así que me pasaba las noches recorriendo con mi delta los lugares en los que alguna vez había corrido, legal o ilegalmente y pisaba el coche, eso de alguna manera me aliviaba, me relajaba y por lo menos se me olvidaban todas las preocupaciones que tenia, sobre todo el hecho de que Javi estaría enfermo y que mi ex volviese a aparecer en mi vida más guapo que nunca.

Como siempre en los últimos días, llegue a casa sobre la una de la mañana y desde afuera vi que la luz del salón estaba encendida y el impresionante Mercedes-Benz Slr Mclaren de Javi en la entrada de la casa, que relucía brillante bajo una farola, era un coche que impresionaba y más como Javi le había puesto, negro por fuera con un ligero brillo y por dentro cuero rojo que resaltaba la ferocidad del coche, y es que con 600 cv nadie se iba a atrever a intentar echar una carrera con él. Me quede mirando el coche, las pastillas de freno de carbono que cada vez que las cambiaría debía de darle muchos dolores de bolsillos y las ruedas y las llantas....estaban impolutas, las ruedas parecían recién cambiadas, con el dibujo perfecto, y aunque yo siempre había dicho que los mercedes eran de viejos este coche para nada me disgustaba y ya lo había cogido alguna vez con Javi de copiloto, de otra manera no me hubiese dejado el coche.

Deje el coche de lado y entre en casa a saludar a Javi y a ver como se encontraba hoy. La casa estaba ligeramente cambiada, Toni debía de haber subido los muebles del trastero y había puesto póster y fotos de coches, por fin la casa parecía tener un poco más de vida:

-Hola viejo, he visto fuera el mercedes y me he preguntado..¿ de quien sera este coche de viejos? y justo tu estas en mi sofá jaja.
- Que casualidad eh, y tu ¿por que llegas tan tarde a casa?
-Estaba dando una vuelta con el Delta por ahí (dije mientras me sentaba en el sillón, ya que el sofa lo ocupaban Javi y Toni)
-Ya me conozco tus vueltas...veras aprovecho que estas aquí y te digo que nos vamos a Le Mans, a ver las 24 horas, ¿no me digas que es mal plan?, nos invita el equipo de Toni, estaremos en boxes con ellos y tenemos el hotel al lado del circuito por si quieres irte a descansar.
-No quiero ir
-¿Por que te invito yo y mi equipo?
-Precisamente
-Bueno bueno chicos, parad, tu vas a venir conmigo, sabes que no estoy bien y si estas conmigo puedes ayudarme si me encuentro mal
-Precisamente, ¿tu crees que estas lo suficientemente bien para ir ?
- Por eso ni te preocupes, me voy a llevar una enfermera conmigo, pero te necesito a ti para divertirme, no creo que la enfermera me lleve de copas
-Desde luego que eres idiota
-Ya pero tu te vienes
-Si si, ya lo veremos
-Yo me voy a ir a casa chicos, os dejo que descanséis y que...habléis, creo que necesitáis hablar bastante

No le faltaba razón pero tampoco sabia muy bien que decir, así que cuando Toni acompaño a Javi a la puerta me pensé como empezar a hablar con él pidiéndole perdón por el recibimiento pero cuando regreso al salón, mi maldita boca no se abrió para decir lo que pensaba sino que permanecimos en silencio un rato mientras escuchábamos el rugido del motor del Mercedes:

-A Javi le ilusiona mucho ir a Le Mans y si soy yo el problema pues no me hables y ya esta
-No quiero ir
-Venga joder, si no vas, Javi se va a encontrar muy solo, si aparte no me vas a ver nada, voy a estar demasiado ocupado, no seas una caprichosa y hazlo por los demás
-Otros no hacen nada por los demás cuando se lo piden
-No empieces que no estamos hablando de nosotros, estamos hablando de Javi pero pareces no entender que a veces hay que sacrificarse por los demás....
-Claro, para que los demás sean felices mientras yo me pudro ¿no?, para que tu fueras piloto y yo mujer de piloto, para que fuera un florero a tu lado
-Joder, eres una puta caprichosa, paso, haz lo que te de la gana, yo quería hablar como personas normales.

Y sin más dilación subió las escaleras y desapareció en la oscuridad y yo seguía sin saber porque si sentía otra cosa, mi boca no me dejaba decirlo, seria el orgullo, ese maldito orgullo que me hacia hacerme la digna, hacerle ver que no podía hacer lo que quisiese sin consecuencias, pero estaba agotada de mi propio orgullo, de ser tan cabezona y de tener la boca tan grande. Por esto no quería hablar con él, sabia que me iba a perder el orgullo, y el estaba enfadado de verdad conmigo, se le veía y eso me enfada a mi también, aunque sabia que tenia razón, tenia que ir con Javi porque a él le hacia ilusión. Le Mans era en dos semanas pero seguramente iríamos antes, mañana llamaría a Javi para preguntarle, porque con Toni no quería seguir metiendo la pata, y allí me quede, dormida en el sofá mientras veía una antigua seria que reponían a esas horas en la tele y lo peor de todo no fue dejarme la luz y la tele encendidas, ni tampoco quedarme dormida encima del mando y que se me quedaran los botones marcados a fuego, lo peor de todo fue ver como Toni se reía de mi al verme desde la cocina levantarme con todo el pelo rojo revuelto, cara de loca y con una tortícolis impresionante que me impedía mirar a los lados. Le hubiese lanzado el mando de la tele si no fuese por el esfuerzo que me suponía intentar localizar el mando con el cuello así:

-¿Quieres que te ponga un vaso de leche?
-No
-Anda no te hagas la digna que no puedes ni girar el cuello, estas muy graciosa sin poder moverte
-No puedo mover el cuello pero las manos si, así que ten cuidado
-No digas mucho eso, suena muy mal

Dijo mientras se ria, ya no se si de mi o conmigo pero por lo menos no parecía tan enfadado como la noche anterior, le dije que iba a ir a Le Mans y le pregunte si sabia cuando íbamos a ir nosotros, me comento que le tendría que irse en pocos días, nosotros iríamos tres días antes de la carrera y nos volveríamos con él, dijo que Javi se encargaría de todo y que le preguntase a él. Por lo menos hablamos como personas civilizadas durante unos minutos y cuando por fin me decidí a pedirle perdón y comerme mi orgullo su maldito móvil empezó a sonar como loco y al cogerle empezó a hablar en su ingles y a dar vueltas por casa, por tanto mis planes de hablar se desmoronaron así que me fui a casa de Javi para preguntarle por el viaje, en el fondo me hacia ilusión ir a Le Mans, que era tan mítico, tan especial y también ver a Toni correr, aunque no se lo iba a decir a él. Iba a ir a ver las 24 horas, esas que tantas veces habia visto por la tele y tantas veces habia dicho que tenia que ir alguna vez en la vida .




sábado, 20 de julio de 2013

Parte 2.Capitulo 1. Todo vuelve a empezar

Ana
Noche cerrada de un frio día de marzo, ya eran las 4 de la mañana y en poco tiempo las calles se llenarían de gente.  Desde donde estaba tenía una completa vista de la Bahía de Santander y todas las luces de las tranquilas calles. Dos años hacía que no pisaba Peñacabarga, desde aquella noche en que Toni ganó a Drako todo cambió, sus sueños y los míos no eran los mismos y eso termino con Toni cumpliendo su sueño de ser piloto de resistencia en Porsche  lejos de España, viviendo en Alemania y conmigo viviendo en Nápoles dirigiendo los talleres de Javi en Italia y probando suerte en las carreras callejeras italianas.
Me subí a mi precioso Lancia delta integrale que rugió al pisarle el acelerador, aquel coche había sido difícil de encontrar pero era increíble para conducirlo. “Dos años” pensé mientras bajaba por las empinadas curvas del lugar. En dos años había estado tan enfrascada en los coches que ni siquiera había vuelto a Cantabria, pero ahora Javi me necesitaba aquí.  Mi vida seguía siendo cómoda y me podía permitir caprichos como el Lancia pero desde que Toni se fue no había sido lo mismo.


Mientras cruzaba las calles de astillero para dirigirme a casa de mis padres  pensé en que se asustarían ya que no les había avisado de que vendría hoy, me esperaban para dentro de un par de semanas, a lo mejor  habían dejado la llave por dentro como era costumbre en mi padre y al oír mis forcejeos para abrir la puerta se podrían asustar  así que pensé que sería mejor irme a mi casa donde no hallé más que muebles llenos de polvo y una casa completamente vacía de fotos y decoración, daba bastante pena ver las paredes completamente blancas sin ningún adorno, ver las estanterías sin libros y los cajones vacíos, parecía una casa recién desvalijada pero para dormir unas horas me valdría, ni si quiera sabía porque no había vendido esa casa, me ponía triste estar allí porque había vivido demasiado entre esas paredes y ahora esos recuerdos que alguna vez me parecieron dulces, me parecían horriblemente amargos, es lo que tiene una ruptura difícil, pensé pero estaba tan agotada que no pude estar mucho tiempo pensando y rápidamente me sumí en un profundo sueño del que no despertaría hasta las 10 de la mañana y lo haría con mi mal humor característico de las ultimas épocas.
Después de la sorpresa inicial de mi familia y Javi por mi llegada me dedique a comprobar que cosas del lugar en el que vivía habían cambiado, y la verdad era que estaba todo igual, pero en ese momento sentí como si todo fuera nuevo para mí. Al doblar la esquina del Telepizza hacia la plaza me encontré con la madre de Toni que en un primer momento no me reconoció pero al mirarme detenidamente supo que era yo:
- Estas muy cambiada, entre el pelo y las gafas de sol, no te había reconocido, ¿Qué haces aquí?
- Vine para ayudar a Javi con…
-Sí, ya nos lo conto Toño, pero él es joven y seguro que sale, hoy en día mucha gente sale del cáncer bien y sin problemas
-Espero que sí, pero ya sabes cómo es Javi, y dice que quiere enseñarme a llevar el negocio entero por si le pasará algo, ¿ te ayudo a llevar las bolsas a casa?
-Si no tienes nada que hacer estaría bien, por cierto cuéntame que tal en Italia
-Bien, llevo los negocios de Javi allí y la verdad es que va bastante bien, ya sabes que los coches italianos se pasan más tiempo en el garaje que fuera de él así que trabajar allí es todo un negocio jajá

Tras un rato con ella y acompañarla a casa, me dijo que le daba mucha pena que Toni y yo ya no estaríamos juntos y que ella pensaba que nos habíamos equivocado al romper. Yo no sabía muy bien que decir y se notó que estaba incomoda, me frotaba las manos y miraba al suelo. El tema no me gustaba mucho para hablarlo, y había evitado todas las conversaciones que Javi había querido mantener conmigo sobre ello y todos los consejos de que lo llamara, era demasiado orgullosa y no podía arruinar sus sueños, él era una estrella de la resistencia, apunto maneras desde el principio y habría sido injusto por mi parte haberle exigido que dejara todo por mí, porque yo tampoco fui capaz de rechazar la oportunidad de correr en Italia.  Me despedí de su madre todavía con Toni en la cabeza, si me viera se reiría de mí, ahora era pelirroja oscura y estaba aún más blanca que antes, tanto que a mis padres les preocupaba.  A pesar de los cambios físicos y del endurecimiento de mi carácter, por dentro seguía siendo la misma loca del motor que era capaz de cualquier peligro para disfrutar de las carreras. 

No sabia lo que seria de mi vida de ahora en adelante, Javi estaba enfermo y quería ayudarlo en todo lo que me fuese posible, pero tampoco quería dejar Italia, tenia una serie de sentimientos encontrados que me empujaban a volverme aquí y otros que preferían la vida de Italia. Mis amigas en la cena me dijeron que me quedara aunque fuera un tiempo  y mientras mis amigos italianos me instaban a volverme, mis padres...mis padres alargaron ese "un tiempo" a unos años, y después de un par de días en su casa insistiendo en que no me volviese a ir me tuve que marchar a dormir a mi casa para no terminar discutiendo con ellos, para entonces yo había decidido pasar parte del año en Cantabria y otra parte en Nápoles pero a mi madre seguía sin gustarle la idea, decía que yo era muy cabeza loca y que aquí me tenían más controlada. No se fiaba de mi, ya había tenido un par de susto con los coches en Italia y mi madre decía que conducía como una suicida. 
Tras un par de días sola por las noches en mi casa decidí irme a dar una vuelta y como siempre termine en Peñacabarga, apoyada en el capó de mi coche reflexionando. En el fondo esperando a que aparecieran los chicos con la furgoneta y todo volvería a ser como antes pero ya era tarde.
Al volver a casa vi las luces del garaje encendidas, seguramente mi hermano habría entrado para arreglar alguno de sus coches, solía venir a mi casa cuando no estaba porque mi garaje estaba mejor equipado que el suyo y era más grande, ¿pero a las 2 de la mañana iba a estar trabajando en su coche?,¿ y si no quien era?, decidí presentarme en el garaje armada con la escoba que tenia para limpiar la entrada, si me habrían entrado a robar se iban a enterar, no seria la mujer mas fuerte del mundo pero si la más tozuda y burra y no iba a permitir que nadie me robara pero al abrir la puerta del garaje de sopetón vi que no era un ladrón el que estaba dentro de mi garaje...

miércoles, 3 de julio de 2013

Capítulo 24. Todo tiene un Final.

Toni. 





Habían pasado dos meses desde la carrera de Madrid, la cual habiamos resuelto con una baja, Iván, que en su ultima carrera sufrió un fuerte accidente que lo dejó un par de dias hospitalizado. Aun así pudimos conquistar el torneo y que Pietro nos mostrase sus ofertas. Habían sido dos meses en los que nos habíamos tomado la vida con toda la calma posible, yo habia comprado una plaza de garaje cerca de donde vivian mis padres, el taller seguía creciendo y todo iba tan bien como siempre, hasta que un dia, paseando con el mazda para que no se oxidase, un Impreza 22B se me puso detrás y me estuvo presionando. Me dediqué a jugar con el durante un rato, hasta que me di cuenta de que no quería correr. Me sacó de la carretera y destrozó mi mazda, incluyendo que estuve una semana en la UVI, recuperándome de los golpes. El mazda quedó en el nuevo garaje y lo arreglaba cuando podía. Fui moviendo los hilos y unos días después averigüe que fue Drako, que ahora tenia nuevo coche. Así que decidí retarle a un ultimo duelo en Cabarga, esto había que arreglarlo sobre la calzada.

Y llegó el momento, la hora de la verdad, y por qué no, la de la venganza. Ya no me quedaban uñas cuando Juan vino a recogerme con su e30, coche con el que habíamos acordado que yo iba a correr.

- Venga chaval, sube que nos queda poco tiempo, ¡y alegra esa cara, que hoy llevas mi e30!
- Ya voy ya voy… Ya te contare.

El caso es que debido a esto, había tenido una discusión, se podría decir que la mayor de todas con mi novia, desde el accidente con el Mazda ya veía esto de otra manera, y no quería que corriese debido al peligro que suponía correr contra quien iba a correr, pero yo debía hacerlo. Para resumir, salí de su casa mientras ella seguía discutiendo sola, y aun no habíamos hablado desde esa mañana, lo cual me preocupaba bastante, en verdad.

- Llegamos.

Había pasado todo el viaje ensimismado en mis pensamientos y concentrado en la discusión, pero llegaba el momento de cambiar de chip, me bajé del coche y allí estaba, Javi haciendo de chofer de Iván y Cristian con el s2000.

- Que pasa so gays, ¿os molan los tríos en pequeños espacios?
- Calla coño.
- Para maricona tú, que parece que te va el rollo.

A todo esto Juan se estaba partiendo el culo tirado en el coche, si que debía ser divertido visto desde fuera, si.

- Bueno, dejémonos de gilipolleces, ahí llega tu hombre.

Efectivamente, ahí llegaba Drako, con su Impreza 22b, que tanto había tenido que ver, por desgracia

- Acabemos cuanto antes, procedimiento simple, quien llegue primero gana, el perdedor se retira, ¿te parece bien?
- Perfecto me parece, a los coches.

La carrera tocaba en bajada, pero no en cualquier bajada, sino mi bajada, perfecto, menos ventaja para su Impreza, mientras él se iba colocando en la salida yo hacía los últimos preparativos, arneses colocados, meto la llave, la giro, espero a los chivatos, embrague y arranca. Me pongo los guantes y se me acerca Juan a la ventanilla

- Mira, sabes que siempre he sentido un afecto especial por este coche, pero si hoy le haces algo, como si le siniestras, me da igual, siempre que ganes a este personaje, me cuesta mucho hacer esto, pero te doy libertad de llevar mi coche al límite. Tan sólo gana.
- Quizás no llegue a cruzar la meta, todo depende.
- Miedo me da cuando dices eso.
- Tu tranquilo, si tal ya te pagare yo los rasguños…
- Voy a dejar de hablar contigo que me estoy poniendo en lo peor.
- Suerte, y llega debajo de una pieza al menos.
- Eso intentaré

Me dirijo a la salida con una sola idea en la mente, acabar esto cuanto antes. Si tenía que retirarle iba a ser esta noche, y no de la manera más ortodoxa, precisamente. Voy recorriendo mentalmente el trazado: “ésta podría ser buena para adelantarle, le podría cerrar por ahí y por allí si voy delante”. Volviendo a la realidad, Iván nos iba a dar la salida.

- ¿Preparados?
Asentí
- 3…2…..1...YA!

Y salí sin perder mucha rueda: “uf menos mal” pensé para mis adentros. Estábamos a la par y sabía de buena tinta que el e30 llevaba bastante menos peso que el Impreza, que también estaba aligerado, pero no se acercaba ni por asomo al bajo peso del que iba pilotado por mí. Podía forzar mucho más en las frenadas, y eso era algo que iba a aprovechar, pero el Impreza tenía mejor paso por curva debido a su tracción: “malditos 4x4” pensé para mis adentros.  En todo este rato, y sin darme apenas cuenta ya habían pasado las tres primeras curvas y el Impreza estaba detrás, pegado, pero detrás. Me centro en la carretera.
Bajamos aproximadamente a unos 110 km/h por un lugar de ir a 50 como mucho, pero no era consciente de ello, ahí estaba la primera curva de la zona lenta, reducción a 2ª y paso sin dejar deslizar la trasera, agarrando al máximo, pero nada, ni por esas, el Impreza me comía en el paso por curva: “ya veremos si tienes pelotas” mascullaba mientras llegábamos a las zonas en las que no se pasaba de 3ª. Llegamos a unas entrelazadas que eran imposibles de tomar aunque sea un poco rectas,  lo cual aproveche, lanzando la trasera del e30 para hacer de barrera, pero en la última no coordiné bien y ¡adiós! El Impreza me rebasó al no taparle el hueco, tocaba cambiar de estrategia.
Me pegué a su culo para no perder terreno mientras iban sucediéndose  las curvas, en las cuales intentaba no deslizar porque sabía que me haría perder tiempo. Y de repente ahí estaban, las horquillas, a tan solo unos pocos giros. Faltaban 3 curvas, la primera a izquierdas bastante ligerita en la que no había mucha variedad de trazada, en 3ª casi a fondo, fui reduciendo a 2ª para la segunda curva, ésta más cerrada y a derechas, pero que superé sin problemas, para la última recta un poco larga en la que llegue a tocar el tope de rpm en 4ª. Tocaba frenar, curva a izquierdas bastante larga que se podría tomar en 3ª a pocas rpm, pero me iba el riesgo, engrané 2ª y el motor rugía endiabladamente, salí catapultado detrás del Impreza, mientras llegábamos a la primera horquilla, coño, si había público, en fin, aficionadillos a ver los piques, supuse.
Mientras el Impreza comenzaba a frenar bastante antes de lo que tenía yo planeado, aproveché eso para colocarme por su interior y forzar la frenada apurándola al máximo: “vamos, un poco mas… vamos… ¡ahora!” y comencé a frenar estando a su par, lo cual funcionó, le había sobrepasado en la primera horquilla de 3, nada mal. Con lo que no contaba es con que ahora él, estaba  a mi izquierda, y por supuesto, en el interior para la siguiente, lo cual me desconcentró un poco, frenando antes de lo que debía y provocando que me adelantase, pero no estaba todo perdido. Nada más comenzar a tomar la curva lo vi, si cruzaba lo justo podía salir con el impulso suficiente, dicho y hecho, a base de pedal conseguí que se deslizara un poco de atrás y salí catapultado al lado del Impreza. Esto estaba a menos de 100 metros de acabarse…
Después de salir de la segunda horquilla el interior era mío, y además, algo con lo que Drako no contaba, yo me conocía mucho mejor el terreno que el. Y si no recordaba mal, el exterior de la siguiente curva estaría cubierto de barro debido a las lluvias de días anteriores. “Ahora o nunca” pensé, lanzando el e30 con un Scandinavian flick, o el arte de poner el morro del coche hacia el lado contrario de la curva, mientras llegábamos a esta. Escuché un frenazo mientras rectificaba la trazada, y me metía completamente de lado en la curva. “Vas bien, vas bien, vas bien… ¡NO!”. Demasiado impulso, con lo cual me adelantó la trasera y trompo al canto. Para más inri me quedé bloqueado y calé el coche. “Se acabó la carrera, se acabó todo” me lamentaba, hasta que miré hacia mi frente y no vi ninguna luz, ni se escuchaba ningún motor. El Impreza  estaba empotrado contra una pared de roca.
En ese mismo instante cogí el móvil y llame a Juan:

- Oye, estamos aquí a mitad de recorrido, esto ya se ha acabado.
- No me jodas que has hecho algo al e30.
- No hombre no, bajad y lo comprobáis, el siniestrado es otro.
- No puede ser…
- Si, si es, bajad ya.
- Vale, no os mováis mucho.

Colgué. Entonces salí del coche y miré el destrozo. Poco había que salvar de ese Impreza, y me giré buscando a Drako. Allí estaba, sentado en el guardarrail, con las manos en la cabeza y mirando el coche, sin mover un solo dedo. Debió entrarme un ataque de compasión, quizás pena:

- Por más que lo mires no lo vas a arreglar, sabías los riesgos que esto conlleva.
- Pero esta siniestrado…
- Y qué más da, además, creo que te será mas fácil retirarte si no tienes coche con el que correr. Voy a ir llamando a la grúa

Cuando acabe de hablar con el de la grúa, llegaron Juan, Cristian, Iván y Javi, con lo que se formó un gran revuelo, comentarios de la carrera, del accidente, de las maniobras, lo normal. Al rato llamé a Juan aparte:

Yo- Oye, estoy algo cansado, ¿me llevas de vuelta?
Juan- Ahora mismo, voy a decirles que te vas, yo volveré por aquí después.

Me monté en el e30 y Juan hizo lo mismo. Mientras bajaba eché la vista atrás y se veían algunos de los coches de quienes estuvieron viéndonos bajando, de vuelta a sus casas también, suponía. Me centré en la carretera mientras pensaba “Si hubiese tenido que llegar a este punto quizás no hubiese terminado”. Intentado quitarme esos pensamientos entablé conversación con Juan, mientras le decía lo que iba a ser de mí en un futuro…
Llegamos a mi casa y me bajé del coche:

- Muchas gracias por prestarme el bmw, sin él no lo hubiese conseguido
- Ya sabes que no es nada, pese a lo nervioso que me ponga. Bueno, me voy que me estarán esperando impacientes, ya hablamos.
- Adiós.

Y se fue dejándome en frente de mi garaje. Miré el reloj “Las 22:30, perfecto”. Entre en el garaje, y le abrí. Allí estaba casi acabado de nuevo el Mazda Rx7 que tantas emociones me había dado, sin duda estaba en deuda con él, jamás me la había liado. Me dispuse a terminarlo, solo quedaban por montar dos cosas, el parachoques trasero y un baquet de mas… Si, a partir de hoy llevaría dos asientos. Mientras enganchaba el parachoques escuché la puerta de la calle y un coche. “Estos vecinos…” pensaba. Cogí el baquet y me dispuse a engancharlo. Un poco después ya estaba en su sitio, colocado y fijo, y le estaba haciendo los últimos ajustes cuando:

-¿Ya has terminado de arreglar esa chatarra?

Sin prestar atención a la voz que me hablaba, dije:

- Esta chatarra seguramente sea mejor que tu puta mierda de…

Fue alzar la vista y verla, allí estaba mi ella, aguantándose la risa porque sabía que nadie se podía meter con mi coche, y le encantaba picarme.

- Oye, que siento lo de esta mañana, ya sabes, el estrés de estar en el otro lado, sin poder hacer nada y temiéndome lo peor. Pero bueno, aquí estoy. Por cierto, ¿no notaste ninguna figura familiar allí arriba?

Entonces lo recordé con bastante claridad, en la primera horquilla, aparcado en el interior, su Alpine a110. Iba tan concentrado que apenas me di cuenta.

- Iba tan concentrado en ganar que en el momento ni pensé e ello, pero te vi perfectamente. En fin, como ya habrás visto le puse otro asiento al coche, ¿vienes a darte un paseo?

- Vale, espérate a que meta el Alpine dentro y me monto.

Acabó de aparcarle mientras yo arrancaba el Mazda… Joder, como el primer dia, su ruido inundaba todo el lugar.

En la radio sonaba: 


Nos colocamos los arneses y salí hacia un lugar bastante especial para mí, el lugar donde acudí a darle un buen apretón a mi antiguo Fiat por primera vez, solo que esta vez no le iba a hacer lo mismo al Mazda, al menos por voluntad propia. Mientras íbamos llegando permanecíamos en silencio, como si sobrasen las palabras.

- Mira, hemos llegado, aquí fue donde comenzó todo

Y me dediqué a conducir por el mismo recorrido que aquel día, a un ritmo normal y corriente, por supuesto. “Mira, allí casi meto un salto importante, en esa curva es donde se me fue de atrás” y mas cosas que le fui relatando sobre el recorrido de ese día. Se acercaba el lugar donde me detuve esa primera vez, hice lo propio. Bajé del coche y me senté en el capó. Ella hizo lo mismo y nos quedamos un rato mirando las vistas, nada malas por cierto.



























- Te tengo que decir algo, algo bastante importante para el futuro.
- Cuenta.
- Antes lo estuve hablando con Juan y… Dejo las carreras, las de la calle. Esto se ha vuelto demasiado grande para mi, a partir de hoy dejaré de correr así. Lo cual no quita que sigamos saliendo a divertirnos con ellos algunos findes, como siempre. Pietro me ha hablado sobre un puesto para una prueba con Porsche en su programa de jóvenes promesas para correr en resistencia, y creo que voy a aceptar. En cierto modo quiero sentar la cabeza.
- Esto tiene que estar siendo bastante duro para ti, hasta a mi me costará acostumbrarme a no verte correr.
- Si, es duro, pero es lo mejor. Por cierto, ¿has decidido que vas a hacer con el Nsx?
- Supongo que lo venderé, o quizás lo conserve como coche de fin de semana.

Y nos quedamos otro rato más en silencio, mirándonos, y mirando el paisaje que se ofrecían ante nosotros, el cielo estaba despejado y había luna llena, así que se veía perfecto. No sé cuanto estuvimos así, quizás 10, quizás 20 minutos. Hasta que me sonó el móvil.

- ¿Si?
- ¡Putilla! Soy Cristian ¿Te apuntas a cenar o cómo va el asunto?
- Mas oportuno no podías ser no…
- Eso es un no, lo siento si he interrumpido algo.
- Más te vale sentirlo…

Colgué y nos empezamos a reír debido a la conversación. Esta noche no quería nada más que mi chica y mi coche.

- Te propongo una cosa, vamos a sacar dinero, se llena el depósito, y vamos a divertirnos, a  conducir por turnos.
- ¿En serio? Jamás te he visto dejar el Mazda a casi nadie.
- Bueno, muchas cosas han cambiado desde hace un tiempo ¿no?
- Si, la verdad es que si.
- Pues vamos.

Montamos en el Mazda mientras pensaba hacia dónde ir. “Eso no importa” me decía a mí mismo, “tan solo disfruta como nunca jamás lo has hecho con un coche”. Fui hacia el cajero más cercano, y acto seguido a una gasolinera que ahora llevaba un viejo conocido.

- Llénamelo de la de 98, anda.
-¿Vaya maquina llevas no?
- Uno, que ha tenido suerte en la vida.

Estaba él solo, así que le esperé para pagar, y de paso comprar  algo de comer y beber para cuando apretasen las ganas. Me dirigí a la ventanilla del copiloto:

- Ahí tienes un mapa, cógelo, estamos ahí mismo. Decide hacia dónde vamos a ir…

Si, tenía un mapa con mis tramos preferidos señalados. Nada más había que decidir a cuales se iba a ir.

- Vale ya está, sube y te voy contando, salimos de frente. Un tramo cada uno.


Subí al coche y arranqué mientras me ajustaba los arneses. Con toda una noche por delante para hacernos muchísimos km. Nos disponíamos a salir de aquella gasolinera sin pensar en un ayer, ni en un mañana. Simplemente estábamos haciendo lo que deseábamos desde hacía mucho tiempo, liberarnos de todo, aliviar las presiones. Disfrutar de nuestra pasión sin ataduras. Vivir el momento. Bastó una mirada, un gesto. Salí de allí dejando un pequeño olor a goma quemada en el ambiente, para que mentir, aquello me encantaba…


Just Drive.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Capítulo 23. Sin compasión

Toni.






Faltaban minutos para comenzar la carrera y yo había decidido cambiar el orden de salida, quería salir cuanto antes para así terminar y marcharme a la furgoneta a analizar la siguiente carrera. Los rivales que nos tocaban esta vez eran 2 porsche 997 gt3, un audi s3 quattro, un honda s2000 y un ford focus rs mk2. Bastante duros de pelar pero no era ninguno rival para mi, no ese día. Conocía la carretera mejor que nadie y el coche estaba puesto a punto a la perfección  por lo que si no cometía fallos, ganaría. A esto se le sumaba el enfado que yo tenia, lo cual me hacía ir aun más rápido que de costumbre, los demás habían hecho muy buenos tiempos, pero yo no había sacado a la luz los míos  Al poco me avisan de que va a empezar todo, así que Juan, Cristian y yo dejamos todo arriba y vamos a salida de la base, Ana e Iván correrían como siempre, descenso. En un rato que fue eterno estábamos abajo, listos para llegar arriba con las ruedas en las lonas, o al menos yo tenía esa idea. Me tocaba salir el primero contra uno de los dos 997, que estaba muy de serie, así que no tendría una gran ventaja en cuanto a maquina, cosa que me daba aún mas confianza de la que ya tenía. Había visto correr ya a este hombre y no parecía desenvolverse como debería hacerlo en trazados parecidos al que teníamos ahora delante nuestro, y eso que los realizaba en subida, lo que en teoría le debería resultar mas fácil debido al balance de su coche, por lo menos mas fácil que una bajada. Por mi parte le había hecho unos cuantos retoques al mazda, pequeñas cosas que hacían del coche cada dia que pasaba una maquina mas y mas efectiva, y yo rendía al doble del nivel al que estaba acostumbrado. Nos avisaron para salir, así que me coloqué paralelo al 997, pero haciendo caso omiso al mismo,  solo estaba centrado en mi, en ganar y en acabar cuanto antes. "¡5 segundos!" y comencé a visualizar la primera curva, mientras aguantaba el coche con el freno de mano. El chico que daba la salida bajó el brazo y solté el embrague de golpe, siendo empujado por toda la fuerza del motor 20B biturbo, y colocándome delante del 6 cilindros que era mi rival, siempre me había gustado el 997 pero ahora tenía que machacarlo. Exprimí las marchas hasta la quinta esperando la primera curva a derechas, reducción a segunda ayudándome del punta-tacón, pasé la curva aprovechando todo el agarre que me proporcionaban las ruedas y el ancho de la carretera, de nuevo aceleré el coche hasta la cuarta marcha para reducir hasta primera y pasar por el cruce que daba paso al asfalto roto y bacheado. El porsche ya debía estar a un par de segundos y eso que no habían pasado mas que dos curvas. El cruce enlazaba con una curva de izquierdas muy larga en la que pude meter dos marchas más, para de nuevo reducir a segunda y encarar otra curva, esta mas cerrada y corta pero de nuevo hacia la izquierda. Ante mi se mostraba una larga recta con enlazadas muy suaves de vez en cuando, las cuales pasaba prácticamente sin doblar la dirección y sin apenas soltar gas.



Cuando se acababa la recta pegué un frenazo que puso a prueba tanto discos y pastillas como las ruedas, para encarar una curva de derechas en segunda. Otra vez salí de ella sin mas apuros y administrando la aceleración, para llegar a una sucesión de curvas rápidas en las que las suspensiones trabajaron de maravilla. Seguí pasando por mas curvas de segunda y tercera que despachaba sin mayor complicación  ya no veía al 997 por el retrovisor, y para cuando quise darme cuenta, ya estaba reduciendo a primera para pasar la ultima curva, una horquilla muy cerrada, que no me moleste ni en pasarla derrapando. Crucé la meta a toda velocidad y cuando paré fui a ver los cronos. "¡Has batido el récord y por mucho!" me gritaba Javi desde lejos. Con la misma, me di la vuelta, tiré los guantes dentro del mazda y me volví a la furgoneta satisfecho con mi trabajo. No quise ver a nadie, esa noche era solo para mi y nada mas, quería disfrutar del calor nocturno mientras escuchaba los boxer de 6 cilindros retorcerse por la montaña, luchando por superar al 4 cilindros de bmw o al motor dohc vtec del nsx. Todo esto me ayudaba a transportarme a épocas pasadas, cuando correr y ser el mas rápido era tan solo un sueño inalcanzable, y me imaginaba como seria todo esto mientras corría en el simulador contra otras personas, siempre me ganaban, pero la vida real es otra historia, en un juego cualquiera puede echarle valor, cuando estas ahí la cosa cambia y mucho. Recuerdo aquella época con un poco de nostalgia, pero tampoco es que la eche de menos, es decir, ahora compito en lo que me gusta, no se me da mal, tengo un buen trabajo de lo que me gusta, y un garaje envidiable a punto de ser ampliado. Solo tenia un pequeño problema en el ámbito amoroso, pero nada que no tuviera solución. Fueron sucediéndose las carreras y cada una era una nueva victoria. Cristian amaestró al audi como si se tratase de un perro, Juan voló con el bmw dejando en ridículo al 997, Iván se desmarcó del focus y este ultimo no le volvió a ver, y Ana hizo que el otro 997 mordiera el polvo literalmente, pues tuvo una pequeña salida de pista. Todo había salido como pensaba y teníamos que centrarnos en la ultima carrera de esta zona, la que nos daría el paso a Madrid si ganábamos tan solo 2 veces. Me encontraba viendo fotos y vídeos antiguos en el ordenador cuando alguien golpeó la puerta de la furgoneta.

- Pasa, esta abierto
- Soy yo, quiero hablar contigo
- Vale

 Así que Ana entró y se sentó a mi lado

- Verás, quiero pedirte perdón por lo de estos dias.
 - Me has dejado prácticamente solo, asi que no se que te esperabas.
 - Ya lo se, quiero disculparme y todo eso, cuando volvamos, pasare a recoger todo de casa de mis abuelos       y volveré a casa.
- Pues veras, lo veo un poco dificil. He convertido tu cuarto en una sala de recreativos...
- ¿Y tu te crees que yo me lo creo?
- Si cuela cuela.

 Y me quiso pegar un manotazo pero yo lo esquivaba mientras ne reía. Las cosas volvían a su normalidad de una vez, y después de dormir un puñado de horas, emprendimos el viaje de vuelta comentando nuestras carreras y técnicas usadas. Nos esperaban unas semanas de descanso, semanas que emplearíamos en transformar la semiderruida casa de nuestros vecinos en la ampliación del garaje que necesitábamos  Había mandado que la demolieran mientras estábamos fuera, así que solo quedaría ir echando cemento, además de demolerla, ya habían hecho las columnas y el techo, lo cual nos ahorraba mucho trabajo. En los ratos muertos fuimos haciendo el suelo y las paredes, ademas de encargar unas cuantas cosas para hacer algo curioso el garaje. Resultado después de 2 semanas y 6 días, un garaje de 120m2, con dos elevadores, 4 plazas, herramientas de sobra, y un pequeño foso. Había quedado bastante bien, y de momento seria el hogar del alpine, el stratos, el evo y el escort. Por otro lado cada día había mas y mas trabajo en el taller, y como la empresa en la que trabajaba Cristian había cerrado, Javi se decidió a contratarlo para ayudar con los transportes y entregas de piezas y coches. Cada vez teníamos mas clientes y mas fama, lo cual era bueno pero levantaba muchas ampollas en otros lugares, que nos hacían publicidad negativa, pero muy poca gente le hacia caso a esas tonterías  En este descanso aprovechamos bastante el tiempo libre que tuvimos, yendo a muchos sitios, disfrutando de los nuevos juguetes de 4 ruedas, o simplemente viendo la tele y jugando con el ordenador hasta quedarnos fritos, dependiendo del día  También hubo que hacer muchas visitas a la familia y ayudar a Cristian y Tania con lo del niño. Fueron unos días relativamente relajados en los que hicimos un montón de cosas pero también nos dio tiempo a hablar sobre el tema de las carreras ilegales. Al final, Ana llegó a la conclusión de que era una perdida de tiempo y que solo servirían para crear problemas. Yo sabía que le había costado tomar la decisión y por eso siempre decía que si lo conseguíamos, en el futuro cercano estaríamos corriendo de verdad, como siempre habíamos soñado. Yo ya estaba pensando pedirle a Pietro una plaza en el campeonato mundial de resistencia, puesto que para el mundial de rallyes ya era muy mayor y me costaría varios años coger el ritmo. Ana no quería decir nada sobre que haría o que no haría, así que lo mejor era dejarla tranquila y que pensase con calma todo. Quedaba una semana para la carrera y el nerviosismo se palpaba en ambiente, nos dedicamos mucho a reglar los coches, corríamos en Asturias, y el terreno era familiar asi que no habría problemas. Los coches estaban siendo revisados cada dia, y nosotros nos preparábamos estudiando el mapa del trazado e imaginándonos como seria, ademas de creando estrategias y hablando sobre las posibles zonas de adelantamiento. Si lográbamos ganar tan solo 2 carreras estaríamos en la final a 3 bandas, lo cual seria un gran reto para todos, y tampoco sabíamos muy bien como encauzarlo. De todas maneras lo que nos quedaba pendiente era esta próxima carrera en Asturias, la cual se planteaba difícil  con un opel corsa B preparado al máximo para correr contra Iván, un mx5 para Juan, un impreza wrx 2010 para Cristian y un 350z y 370z para Ana y para mi. Seria una buena prueba de cara a la final, si lográbamos llegar, pero no iba a ser nada fácil. Los días siguientes no podía coger el sueño con la facilidad de siempre, y me quedaba dando vueltas en la cama, mirando al techo o como dormía Ana, pero lo de la última noche fue insomnio puro y duro.


No era capaz de dormirme de ninguna de las maneras, por lo que, con mucho cuidado, me vestí y fui al garaje a por el stratos. me acomodé en su backet poco a poco mientras me imaginaba los años de historia que habian pasado por esa matricula, TO-N5434, 7 participaciones en el mundial del 79, un abandono, un tercer puesto, dos segundos, y tres primeros, no tenia un mal palmarés, para nada. Los saqué del garaje haciendo el mínimo ruido posible y puse rumbo al tramo por el que se desarrollaba el antiguo rallysprint Arce-Camargo, que estaba a escasos 15 minutos. Al llegar el coche ya había calentado y pude disfrutar como un crió de sus cualidades. Ligero como una pluma, con 220cv justo detrás de mi asiento, para apenas 900kg de peso, ágil como un kart y violento como una pelea de bar en las antiguas pelis del oeste, me hizo sentir nuevas emociones y experiencias, gracias a su nerviosa trasera y su gran equilibrio, literalmente volabas a ras de suelo, sentado a escasos 20 cm de éste, aquél coche estaba hecho para correr, no había dudas. Después de divertirme un poco y liberar presiones, disfruté de la noche, de la música, (sonaba odd look de kavinsky) y de como mi habitáculo se iluminaba brevemente por las farolas situadas a los lados de la carretera. Cuando volví a casa se acabaron mis problemas, dormí del tirón y volví a recuperar mi ritmo, desde luego conducir era un remedio que solo unos pocos sabíamos aprovechar, los locos del asfalto nos llamaban. Locos puede, pero no dependíamos de que un equipo, una droga, o un boleto de lotería nos trajera la felicidad, sino que con nuestros coches, modestos o verdaderas maquinas, sabíamos divertirnos, sabíamos escapar de la realidad, sabíamos emocionarnos, pero sobre todo, sabíamos ser felices.



martes, 23 de abril de 2013

Capitulo 22. Un momento delicado


Ana.

El primer obstáculo estaba superado, la primera carrera se había saldado con una buena victoria y mi coche respondía a las mil maravillas. Tras la aventura de Andorra, Toni parecía flotar en el aire cada vez que recordaba el momento, a mi me había impresionado ver en persona a aquel hombre que tantas veces había visto en vídeos.

El próximo destino seria Pamplona, tanto a los padres de Toni como a los míos les hacia ilusión ir a vernos, así que planeaban ir el día de la carrera, un sábado  y quedarse a dormir en un hotel cercano a donde corríamos  Toni y yo dormiríamos en la caravana de Javi o en algunas de las furgonetas que llevábamos, Tania esta vez no iría, el embarazo le estaba dando más de un problema y no paraba de tener nauseas. Así que a Cristian, Juan e Ivan dormirían todos con Javi, hacinados en la caravana, como habían hecho en la anterior carrera.

Estos días me había centrado en mi labor en el taller y en publicitar al máximo posible este, había conseguido convencer a Javi de colocar anuncios en periódicos, revistas de coches e incluso en paginas de Internet. El negocio subía como la espuma, las carreras se nos daban de lujo, yo tenia a Toni a mi lado, llevábamos una vida de ensueño pero desde hacia rato que la idea de las carreras ilegales me rondaba la cabeza.
En los últimos días y tras la prohibición expresa de correr se había vuelto incluso mas atractivo el hecho de hacerlo. Toni sabía lo que me rondaba por la cabeza y se dedicaba a hacerme olvidar los problemas, sabia que cuando se me metía algo en la cabeza no me lo quitaba. La noche después de volver de Andorra habíamos discutido y me había dicho que era una egoísta si volvía a correr en las carreras nocturnas, sus palabras exactas habían sido estas " No puedes ser tan egoísta de volver a coger el coche para ir a esa mierda, es un peligro, lo sabes y sigues empeñada en ello,¿que ganas con esas carreras? ¿Sabes lo que ganas si sigues con el contrato Pirelli? Ganas fama, dedicarte a esto profesionalmente, lo que siempre hemos soñado y parece ser que ahora lo tiras por la borda, no te entiendo Ana".

Tenia razón, era algo obvio, pero yo siempre había sido una persona que se movía por pasiones. Toni había dado por cerrado el tema desde entonces y yo cada vez me encontraba peor, aunque delante suyo intentaba parecer normal. Hacia días que me volvía a despertar a las 3 de la mañana, como cuando hace años los estudios me preocupaban hasta ese punto. Ahora era otra cosa la que me preocupaba con los estudios se arreglaba con estudiar pero esto no sabía como encararlo.

Cuando me despertaba, me sentaba sobre la cama y miraba como Toni dormía plácidamente, daba vueltas por casa y volvía a la cama pero hoy ya no me podía relajar. Baje al garaje en el que estaba mi Alpine A110 , había tenido que sacar mi Evo a la calle y aparcarlo en frente de casa, pues todos no entraban en el Garaje. Me subí al coche, el tacto del volante era maravilloso, si al empezar a conducir habría tenido algo tan potente, no me habría durado el carnet ni dos días, ahora, el precario Peugeot 206 blanco, con el que empece a conducir era un triciclo al lado de este. Arranque el coche, me encantaba como rugía, parecía pedirme a gritos que le sacara del garaje así que sin oponerme mucho, abrí las puertas del garaje y saque suavemente el coche para no despertar a Toni. Ese coche era suave como la seda, parecía que te mimetizabas con él. No pude evitar ir a Peñacabarga, no había nadie y era una luminosa y calurosa noche. Subí sin apretar mucho el coche, recordé el momento en el que decidí dedicarme a correr ilegalmente, para Toni era una locura, para mi era adrenalina pura. Ya conocíamos a Javi y hacíamos algún trabajo para él, el fue el que me ayudo a empezar en todo esto y preparar un coche, nos dio trabajo en su taller y se convirtió en nuestro mejor amigo y mentor en muy poco tiempo. Al principio Toni no quería ni oír hablar de dedicarse a las carreras ilegales, le parecía una locura, el y Javi se iban a circuitos fuera de Cantabria y allí se desfogaban pero yo tenia mis carreras para hacerlo. Recordé cuando tuve el accidente...aquel accidente me había hecho replantearme las cosas e incluso dejar momentáneamente de correr y cuando Toni me dijo que quería correr . Todo eso se me había pasado por la cabeza y todo eso había significado tanto en mi vida que me dolía dejar de lado esa parte.

Baje a toda velocidad, se hacia tarde y Toni podía haberse dado cuenta de que no estaba alli, la vista de Peñacabarga era magnifica


Cuando llegue a casa todo parecía en silencio, desde afuera no se apreciaba ninguna luz pero al entrar al garaje allí estaba Toni sentado encima del capo de su coche:
-¿A donde has ido?
-A dar una vuelta, no podía dormir y decidí dar un paseo
-Has ido a Peñacabarga

No podía negar lo evidente, a parte se me daba francamente mal mentir y tampoco me gustaba tener que hacerlo, mucho menos hacérselo a Toni:
-Si, he ido y he pisado a fondo el coche, porque no voy a dejar que nadie me venga a decir que tengo que hacer con mi vida y mis aficiones.
-Tu estas mal de la cabeza definitivamente, ¿eres más cría ahora que con 18 años o que?, te ofrecen una oportunidad para lo que deseas y ...
-A lo mejor lo que yo quiero no es lo que tu quieres

Esa frase fue lapidaria, al momento de soltarla sabia que no debía haberlo dicho. Esa frase provoco horas y horas de discusión, tanto es así que ni siquiera fuimos al taller. Tras considerar que ya no podía aportar nada eficiente ni nuevo a la discusión decide irme. Quizas me equivoqué al decir aquello o quizas realmente lo sentía así en ese momento. Me fui a mi cuarto y cogí un bolso grande en el que metí algo de ropa, me fui dirección al garaje y me llevé mi Alpine A110 mientras Toni permanecía inmóvil en el sofá.

Esos días que pasamos alejados fueron los peores de mi vida. Me decidí a irme a casa de mis abuelos, era donde me refugiaba cuando me pasaba cualquier cosa, no sabia muy bien lo que había pasado. Él tenia un sueño y yo aparentemente el mismo pero cuando lo tenia en bandeja no era feliz del todo, pensé que era una caprichosa y una egocéntrica y que tendría que ir yo a pedir perdón pero en ese momento no me sentí capaz de moverme hacia ningún sitio.

Pasaron los días y llegó el día en el que partíamos a Pamplona, al llegar note mucha hostilidad hacia mi en el ambiente, Toni estaba ya metido dentro de la caravana de Javi por tanto no le ví pero Ivan y Juan me hablaban con cierto tono que no me gustaba y Cristian me soltaba de vez en cuando que no podía ser burra, que era cabezona y que fuera a hablar con Toni.

Una vez llegados a Pamplona Toni parecía reuirme, sin duda estaba muy enfadado, no entendía nada de lo que me pasaba y los demás solo habían escuchado la versión de él, por tanto me reuian también  Me sentí extraña esos días y sola, Javi me había confesado que más bien estaban esperando a que me decidiera si seguir adelante con el proyecto o a irme definitivamente, que en ese caso él intentaría hablar con el patrocinador para ver si me podían sustituir pero que en un principio era difícil pues querían el equipo tal como estaba. Decían que no querían presionarme y que sabían de que humor me las gastaba. 
Tanto los padres de Toni como los míos habían venido a vernos y sabían que no estábamos de muy buen humor, el padre de Toni me dijo que estaba muy enfadado pero que no hablaba más del tema, me aconsejó que hablaría con él, pues era la única manera de solucionar los problemas pero yo con todo mi preponderante orgullo no daba mi pie a torcer.
No estaba centrada en la carrera, salí a entrenar en todas las sesiones pero no tenía la cabeza puesta en lo que estaba haciendo, al menos no al 100 por 100 y por ese motivo tuve un susto bastante gordo el día antes de la carrera. Cuando estaba bajando acababa de llover por tanto la carretera estaba mojada y yo pise el coche donde no debía, me quede a escasos centímetros de empotrarme contra un árbol y la bronca que me lleve de Javi no fue poca, me hizo prometerle que olvidaría mis problemas y correría en condiciones así que tuve que prometérselo para mayor tranquilidad del pobre, era el que peor lo pasaba con todo esto y siempre nos ayudaba en todo. 

Llego el día de la carrera y yo como siempre (soy bastante despistada) ni si quiera sabia quienes eran nuestros rivales, normalmente de eso me informaba Toni, a él se le daba mejor todo lo de observar y calcular, pero como esta vez no había hablado con él, tuve que preguntarle a los chicos y analizar las vueltas de calentamiento de los contrincantes.

Me había decidido por descargarme mientras corría de toda la presión de los últimos días.
Parecía que mi técnica de plasmar toda mi frustración en el coche daba buenos resultado, estaba haciendo unos tiempos increíbles en las vueltas de calentamiento pero estaba arriesgando demasiado quizas.
Solo quedaban unos minutos para el comienzo de la carrera y a lo lejos veia a mis padres y a los de Toni que se iban montaña abajo para coger sitio. Nos reunimos todos con Javi, por deseo del otro equipo ellos escogerían el orden y contra quien competiríamos en la carrera y apenas unos minutos antes le habían dado a Javi la lista definitiva , solo faltaban unos minutos para la carrera, esta no sería como las demás, y el orden de salida y contra quien competíamos solo fue la primera de las sorpresas....


lunes, 22 de abril de 2013

Capitulo 21. El comienzo de las emociones

Toni.


Ya era el día de la carrera, nos despertamos en A Pobra do Brollón, pueblo cercano a la carretera en la que se desarrollaría la carrera, serían las 11 de la mañana y me había costado lo mio convencer a Ana de correr. Al parecer Galicia era territorio bmw, ya que los 3 coches "fuertes" eran 3 bmw E92, para Ana, para Juan y para mí, mientras que a Cristian le tocó uno de sus hermanos mayores, un evo V, y a Iván un saxo vts muy quemado, que no supondría el mínimo problema. Conforme mas pasaban las horas mas tensión había, nos tiramos toda la tarde dando paseos por el tramo hasta convencernos de que todo estaba bien, y sobre las 9 cenamos y comenzamos a comprobar los coches. Era una noche muy calurosa, de finales de abril, y habíamos cuidado mucho las refrigeraciones por si acaso, penalizando un poco en la aceleración  pero no queríamos dejar nada al azar. Yo subí con Iván y Cristian, y no paraba de das vueltas de un lado para otro, así que no me quiero imaginar como estarían abajo. Primero salió Iván, y desde la salida consiguió una buena ventaja que logró ampliar y administrar a un ritmo bastante relajado para el, conservando mecánica  a los 3 minutos mas o menos de salir, nos comunican que cruza la meta primero y sin problemas. Ahora tocaba que Juan cumpliese contra el primer e92, pero no le seria fácil  Los diferentes controles nos comunicaban que el e92 seguía delante, hasta que en las últimas curvas logró zafarse y sacarle un poco de distancia, lo justo para derrotar con claridad a su rival. Era el turno de Cristian y su lucha contra el Evo, él parecía estar nervioso pero estaba seguro de lo que hacía, así que le deje concentrarse para poder derrotar al evo V, el cual parecía tener un enorme problema de subviraje, así que nos basaríamos en hacerle trabajar en ese aspecto si la cosa se ponía difícil. Teníamos a la gente ya situada en los puntos de control y lista para la carrera, así que los evo se posicionaron en la linea de salida, iba a ser todo una incógnita hasta el primer punto, mientras, Cristian agarraba el volante con todas sus fuerzas. "¡YA!", y los dos se lanzaron cuesta abajo, situándose Cristian detrás del Evo, en una posición bastante conservadora, su plan era no forzar mucho en los primeros metros, y luego atacar para poner a su rival en una situación forzosa. Cuando pasaron por el primer control, ya estaba metiendo presión, y desde el segundo escuchaba que el evo V ya tenia problemas para defenderse, apoyándose demasiado en las ruedas delanteras. El plan seguía en marcha y parecía funcionar, puesto que con todo lo que abarcaba a ver el chico del control 2, solo veía al evo sufriendo. Quedaban dos controles mas, llegaba el momento y Cristian no se lo pensó ni lo mas mínimo, cogiéndole la trasera a su rival, y metiéndose por el interior de la curva, lo que unido a los problemas de subviraje del rival, le hizo ponerse en primera plaza. Quedaba la última zona, pero el corredor del evo había tirado la toalla, así que Cristian llegó el primero, 3 de 3.





Ahora era el turno de Ana, contra otro de los e92. El contratiempo que teníamos es que nos habían cambiado el orden, y le tocaba subir a ella y bajar a mi. Yo estaba esperando que diesen la salida a su carrera ya desde dentro del mazda, era una especie de cúpula aislante aquel coche, y yo tenía que empezar a concentrarme de una vez. Dieron la salida de la carrera y Ana se puso delante, no quería dejar nada al azar y quería machacar desde el principio, pero por lo que escuchaba, el bmw no se quería despegar de ella. No me preocupaba en exceso porque sabia que no estaba dándolo todo, no al menos hasta el primer control, eso es lo que acordamos. Desde el primer control aun se escuchaba calma, pero los coches estaban a punto de llegar, y escuchaba entre motores que seguían muy pegados. A partir de aquí era la carrera de verdad, así que empecé a escuchar con mas atención. Desde el control 2 aún no los veían, pero para cuando entraron en su campo de visión  Ana cada vez sacaba mas y mas distancia al bmw, mientras nadie se lo explicaba. Nadie menos yo. Respiré aliviado. Corría una tarde de hace aproximadamente unos tres años, cuando descubrí lo que yo llamo, "El efecto Ana". Esto era el nombre que le habia dado a la capacidad que tenia, cuando estaba concentrada, de entrar mas rápido y salir mas rápido que su perseguidor en las curvas que ella quería. Con todo el mundo le funcionaba, excepto conmigo. Al parecer, yo tenía lo que ella relataba como "Pie de Toni". Es decir, mientras ella se centraba mas en la trazada y en acelerar lo mas pronto posible, yo me centraba en ejecutar mejor la frenada y salir administrando el gas lo mejor posible para no patinar y aprovechar toda la potencia posible. Dos estilos distintos para un mismo resultado. Para cuando llegaron al tercer control, la ventaja ya era de unos 7 segundos, por lo que Ana ya tenía la carrera en el bolsillo. Al rato pasaron por el ultimo control y la distancia era aun mayor, así que me posicioné mirando a la meta para verla llegar. Unos segundos después  allí estaba, cruzando la meta en primer lugar. Ya era oficial la victoria de nuestro equipo y solo quedaba mi carrera. Ahora ya corríamos con mas medidas de seguridad que antes, así que hubo que decir adiós a la manga corta y la cabeza libre, ahora tocaba enfundarse el mono y ponerse el casco. Aquello me hacía sudar como un cerdo, pero era necesario. Me puse en la linea esperando al bmw, que parecía mas fiero que los otros dos. No me preocupaba, confiaba en las posibilidades del mazda y todos los nervios habían desaparecido. Ahora me tocaba a mi, y quería acabar con 5 de 5, aunque me dejase las uñas clavadas en el volante. El bmw paró a mi lado y comenzó la cuenta atrás. "¡10!", mientras, yo, fijaba ni visión en la primera curva. "¡5, 4 ,3 ,2!" Comencé a soltar el embrague "¡1, ya!" y salí hundiendo el pie en el acelerador, metiendo marchas como si se acabara el mundo. Dejé al bmw coger la delantera en la primera curva, le quería confiado. Pasamos por allí a unos 140 km/h, mientras encarábamos la recta mas larga del trazado. Para cuando me quise dar cuenta ya rozábamos los 220 km/h, pero se acercaban unas enlazadas lentas, clavé frenos mientras el bmw luchaba por mantenerse estable. Era demasiado torpe para ese tipo de carretera y se notaba, mi mazda era mas versátil y ahí residía su punto fuerte. Reducción a segunda y pasamos las enlazadas aprovechando toda la anchura del trazado mientras luchaba por no chocar contra su trasera. Esto no podía seguir así mucho más, me pegué a su rebufo y decidí lanzarme a por el en la siguiente curva. Me dejé ver por fuera, y cuando fué a proteger esa zona, cambié la dirección y me colé por dentro. Era un movimiento arriesgado, frenando mas tarde que él, pero funcionó a la perfección  Su bmw se desestabilizó y tuvo que luchar para no salirse, mientras que yo conseguía unos valiosos segundos gracias a su error. Seguía exprimiendo el motor del mazda mientras se sucedían las curvas rapidas, en las que entraba aprovechando la suspensión nueva, y de vez en cuando alguna curva de primera o segunda, pero todo iba fenomenal, mientras que el bmw continuaba haciendo gala de su torpeza. Crucé la meta sin despeinarme, y se acabó, primer obstáculo superado. Estuvimos celebrándolo y nos fuimos a la cama, ya que al dia siguiente tocaba volver a casa.




Después de ganar aquella carrera en Galicia y superar con creces las expectativas del jefe, estábamos mucho mas contentos que si  hubiésemos ganado el campeonato, al menos yo estaba flotando en las nubes. También el taller iba genial, y nos habíamos abierto al público extranjero, con lo que se había internacionalizado y estaba ganando mucha fama. Esto supuso que le tuviésemos que dedicar mas horas al taller y menos a nuestros coches, pero estábamos contentos, ya que todo iba sobre raíles para todos, incluso me estaba planteando el comprar otro coche de calle aunque me diese pena deshacerme del escort, así que estaba intentando convencer a Ana de dejarle.

- Venga Ana, si luego te gusta el que me compre no vas a poner pegas.
- Que no, he dicho, cinco coches son muchos, y no van a entrar en el garaje.
- Pues nada, compramos la casa en ruinas de al lado y hacemos un garaje.
Esto último no iba en serio pero...
- Anda, una buena idea, total, tengo ahorrado mucho dinero y me sobra para pagarla. Hasta puede que me compre yo otro también

Pues nada, ahora íbamos a tener otro garaje con dos nuevos coches, así de repente, esta mujer nunca dejaría de sorprenderme. Yo ya había estado buscando mi nuevo coche, que de nuevo mas bien poco, ya que aunque aún había buenos coches, nada tenía el encanto de lo antiguo. Estuve buscando y rebuscando uno poco rodado, y me costó pero al final lo encontré; Colección privada, Lancia Stratos Grupo 4, 45.200 km, mucho tiempo parado pero cuidado, se arranca todos los días  La única pega era ir a andorra a por el, pero bueno, me puse en contacto con su dueño y me dijo que me pasase a verlo antes de nada, y en parte tenía razón, prefería ver su estado antes de decir nada. Después de unas cinco horas de viaje en el escort, y con la espalda destrozada debido a tener backets y no asientos cómodos, llegamos al pueblo de andorra donde vivía aquel amable señor que me iba a vender su stratos. Decidimos dar una vuelta por el pueblo, a mediados de marzo aún nevado, y asi parar a comer algo y poder estirar un poco las piernas. Paramos a desayunar en un bar bastante acogedor, lleno de fotos de rallyes de todas las épocas, desde los años 60 hasta hoy en dia. Pedimos café y cola cao con algo de bollería y de paso pregunté al dueño un poco por su afición.

 - Veo que te gustan los rallyes.
- Si, de pequeño solía ir a ver a mi padre correr y cuando fui creciendo le hacía junto a su equipo la asistencia, hasta que me tocó a mi correr.
- Bonita historia, desde luego tuviste suerte con tu padre, ¿como se llamaba?
- Alen 
Casi escupí el café y después de un rato de toser mientras Ana no entendía mi ataque, acerté a decir:
 - ¿Así que estoy hablando con uno de los hijos del legendario Marku Alen?
- Efectivamente
- Un honor para mi, fue un ídolo de mi juventud estando ya retirado, y le pude ver en directo hace unos años ya siendo mayorcito. ¿Cómo es que estáis por aqui?
- A mi padre siempre le ha gustado mucho este lugar, asi que combinamos Andorra y Finlandia  además, gracias a saber italiano nos fue fácil aprender español, ya que aquí de francés ya poco.
 - Vaya, pues es una curiosa historia.
 - Una última cosa, ¿no seréis vosotros dos los que vienen a por el Lancia?
 - Pues si, ¿Por qué lo pregunta?
 - Dadme un minuto

 Se dió la vuelta y cogió el teléfono, aun de rueda, al poco dijo algo en finés, y colgó, volviendo hacia nuestra mesa. - Esperad un poco y prestad oído. A los 30 segundos mas o menos se empezó a escuchar el sonido de un coche clásico, muy potente, cada vez mas cerca. Mientras se iba acercando lo tenía mas y mas claro, aquel era el Dino V6 que montaba tan famoso Lancia. Antes de que llegase, salí a la puerta a verlo con mis propios ojos. Allí estaba, Blanco rojo y negro, con su decoración pirelli y las pegatinas aun sin quitar del Rally RAC de Gran Bretaña de 1978. Una joya guardada todos estos años como oro en paño.



Al llegar, se bajó del coche la leyenda, era Markku Alen en persona. Más tarde me explicó que el pseudónimo "Marcos" del anuncio le puso para no crear revuelo en internet. Nos pasamos la mañana hablando de rallyes, anécdotas, coches en general, y de todo un poco, nos invitaron a comer e incluso nos ofrecieron su casa para dormir y no tener que hacer otras 5 horas de viaje en el mismo dia. Por la tarde estuvimos probando el coche y funcionaba a la perfección, con lo que fuimos a cambiar los papeles y le hice entrega del dinero. Después de una gran cena con su familia, dormimos unas pocas horas y volvimos a casa saliendo de alli a las 5 de la mañana. Era domingo y no había nadie por la carretera, tan sólo Ana con el Escort y yo en el Stratos, el sonido del motor cosworth en conjunto con el dino V6 rodando por la autovía era música para los oídos, sin embargo, donde más bonito se tornaba su sonido era en las zonas de aceleraciones y reducciones, ya fuese un tramo o fuese en plena ciudad, reducir con punta tacón y escuchar como petardeaba a la vez que se calmaba el rugido era canto de sirenas. Antes de llegar a Castro, Ana cogió un desvío por Saltacaballos, y yo la seguí sin saber muy bien que estaba haciendo, hasta que vi un remolque con un Renault Alpine A110 listo para salir.



 Así que esto era lo que hacia cuando yo buscaba el stratos, un Alpine azul, cuidado al detalle. El dueño estaba alli, los papeles a nombre de Ana y la transferencia la hizo ella antes de salir, así que le atornillamos una bola al escort y nos fuimos a casa. Una vez llegamos, descargamos el remolque y después de desayunar y hacer un rato el vago, fuimos a lucir los coches a una concentración de clásicos que había en el pueblo, no participábamos pero la gente casi se quedaba mas con los nuestros que con algunos que si lo hicieron. Al dia siguiente los llevamos a trabajar y todo el mundo nos preguntaba por ellos, casi sin dejarnos trabajar, asi que Javi tenia que hacer las veces de guardaespaldas. Después de comer, fuimos a enseñar los coches a todo el mundo, y pareció gustarles a todos, aunque mas de uno tuvo problemas al subirse al mio, estando a tan poca altura del suelo. Ya por la noche, quedamos con Cristian y Tania para ir a cenar, y luego a dar una vuelta por donde cuadrase, tan improvisado, que acabamos en Liencres a las 2 de la mañana haciendo una minicarrera en el aparcamiento. Al día siguiente despertamos con una llamada de Javi, próximo destino, Pamplona.

martes, 9 de abril de 2013

Capitulo 20.

Ana:

Después de la carrera tuvimos un par de días de tranquilidad hasta partir a Galicia, en esos días había ido a ver un par de carreras ilegales que se hacían cerca de casa y me había acordado de lo feliz que era corriendo de noche por esos sitios, con ese ambiente y a pesar de tener que salir corriendo cada vez que venia la policía era algo que se disfrutaba. No puedo decir que no disfrutaba correr de forma mas profesional como hacíamos ahora y con papeles, es decir, con una cierta legalidad pero la adrenalina que te proporcionaba una cosa era muy distinta de la otra. Cuando subíamos a la montaña a correr carreras ilegales todo podía pasar, el imprevisto menos pensado y eso hacía de la situación que fuera mucho más bella, mucho más intensa y con una adrenalina tal que aun después de haber salido todo bien, al volver a casa no podías dormir en horas. Con las carreras y entrenamientos que hacíamos ahora, mas regulados, controlados y reglamentados nada se escapaba al control, la situación no era de riesgo pues la policía estaba informada de lo que íbamos a hacer e incluso cerraban sin problemas el sitio donde quisiéramos entrenar, siempre y cuando fuera en la noche o madrugada para no dificultar el trafico. La adrenalina era distinta, era mas calmada, sabias que si pasaba algo te arreglaban el coche casi en el acto y punto, a no ser que fuera algo muy grave, pero el hecho era que el factor sorpresa apenas existía.
Mientras yo subía a ver las carreras Toni le metía horas y horas a nuestros coches en el taller, estaba tan ilusionado con aquello que apenas podía hablar de otra cosa . Me gustaba verle tan feliz, yo estaba feliz, por supuesto, es el sueño de cualquiera al que le guste correr, no solo hacerlo con garantías sino también optar a ser piloto oficial pero por otra parte echaba en falta la esencia de la carrera ilegal, esa adrenalina. Me dije a mi misma que podría compaginar ambas cosas, carreras legales e ilegales pero que desde luego no podría utilizar al nsx, así que pensé en preparar el evo para hacer bajadas.

En un par de días nos íbamos a Galicia a entrenar antes de correr y Toni decidió tomarse un descanso al comprobar que no podía hacer nada más con los coches y como estábamos un poco hartos de la ciudad decidimos irnos ese par de días a casa de mis abuelos en el pueblo para pasarlos tranquila y relajadamente.

Recuerdo cuando les dije a mis abuelos de donde salia el dinero para los coches, me quisieron matar aunque  ahora les gustaba ver algún vídeo de cuando corría, aunque se ponían de los nervios. En el pueblo disfrutábamos como críos con los animales y dando paseos por el monte o por el pueblo pero a pesar de esto estábamos nerviosos. Cuando volvimos a Santander para reunirnos con el resto y partir a Galicia, Pietro, estaba allí, era nuestro patrocinador y era normal que viniese a ver como nos iba pero no pensaba que vendría desde el primer día:
-Buenos días Ana y Toni, os esperábamos, los chicos están muy ilusionados con la carrera
-Si, nosotros igual, están arreglando la carretera y nos retrasaron un poco las obras
-Quería hablar un momento en privado contigo Ana.

Me sorprendía su perfecto español pero me sorprendía más que quisiera hablar conmigo, así que nos apartamos un poco y comenzó a hablar:

-Veras, me gusta saber a quien contrata mi empresa, así que investigue un poco tu historial en el mundo del motor y no me gustan ciertas cosas, pero se que eres una persona inteligente y comprenderás rápidamente a que me refiero.
-No hace falta tanta introducción, dime de lo que te has enterado y yo te digo si es verdadero o falso.
-Se que es verdadero, tengo pruebas. Mira no me gustan las cosas ilegales como esas carreritas que has estado haciendo durante un largo tiempo y tampoco esos accidentes tan raros como el que tuviste con aquel copiloto y menos que fotos y vídeos de tus birgerias circulen por la red
-Eso es algo que hacia antes y antes tu no me patrocinabas
-No hace falta agresividad, solo te digo que no quiero que eso se vuelva a repetir, no quiero accidentes, ni escándalos ni que te pase lo mismo que a aquel piloto japones al que le retiraron la licencia por conducir en esas carreras, si es que se le puede llamar así.
-Un respeto, que si yo soy como soy en cuanto al pilotaje es por esas carreras y si quiero seguir corriendo es mi problema
-No, es el mio que yo te doy dinero así que si quieres seguir corriendo en esas carreras te olvidas de lo que te ofrecí sino súbete al coche y vamos a Galicia.

Por mi cabeza paso de todo, pero en ese momento no lo pensé mucho y me subí al coche sin más. Toni me pregunto varias veces que que pasaba pero estaba demasiado enfadada para contestar, me prohibían correr en esas carreras que me habían enseñado tanto del comportamiento de los coches, estaba claro que el tipo no sabia que los demás también habían corrido en esas carreras, quizá yo estuve mucho tiempo y hay mas información mía pero lo que realmente me dolió fue la mención de mi accidente como si fuera un hecho insignificante. Se me paso por la cabeza el hecho de nunca mas sentir esa sensación de adrenalina que tanto me gustaba y sentí morir, no sabía si quería ser piloto oficial, quizá no era mi destino, yo no quería dinero, lujo, ser famosa ni estar controlada las 24 horas del día. Quería correr, disfrutar, la noche, la gente en cada curva aclamandote y por el día ser una persona mas, normal.

Estaba tan confundida que me fingí enferma cuando llegamos para no entrenar, era la primera vez que no quería tocar el coche, quería aclararme primero. Así me quedé en la Caravana que había traído Javi para descansar cuando pudiésemos. Me tumbé en el sofá, aun después de todo el viaje que habíamos hechos seguía enfadada por las palabras de Pietro.
No tardé mucho en escuchar el ruido de los motores, por el sonido diría que eran Juan y Crístian, ellos subían y Toni e Iván bajaban. También se oía fuera del coche a Javi y a Pietro hablar con Tania, que nos había acompañado y encima nos había dado la noticia de que estaba embarazada, así que Cristian estaba descentradisimo, no se si preocupado por el niño o que, pero perdió contra Juan así que dentro de poco escucharía bajar a Toni e Ivan. Toni pensaba que iba a bajar yo contra el, así que al ver subir a Iván se quedaría algo confundido pero seguro que haría un buen tiempo.
Yo estaba tan confundida que no quería ni hablar con nadie, Tania entro en varias ocasiones a preguntarme que tal andaba y se dio cuenta de que no estaba para muchas preguntas, así que se dedico a intentar distraerme comentándome que tendríamos que ir a mirar cosas para el bebe, estaba muy ilusionada, tanto que te lo contagiaba. Decidí que quería dormir un poco así que para cuando bajo Toni me encontraba profundamente dormida en el Sofá de la caravana, no tardó en despertarme:

-¿Que te pasa?¿estas bien?
-No, me encuentro algo mal y prefiero quedarme aquí
-Tu has llegado a correr con fiebre....dime que te pasa, no estas pálida ni tienes mala cara . No sera por lo de Pietro, lo que te ha dicho, pero como no me quieres contar lo que te dijo....
-No
-Es por eso, cuéntamelo anda, si me lo cuentas te hago cosquillas y mimos, sino también pero anda cuéntamelo
-Me han estado investigando y sabe que corría en carreras ilegales y me ha dicho que se acabo, si vuelvo a correr no me hará contrato
-¿Que dices? Te investiga, pero quien se cree para investigarte y para prohibirte nada
-Dice que quiere saber donde invierte el dinero, obviamente a los demás también os ha investigado pero no encontró nada, lo mio se puede saber por el accidente que tuve, fue muy sonado, sobretodo por mi acompañante y de eso también me habló.
-No se quién se cree para meterse en nuestras vidas,voy a salir ahí fuera y...
-Para, no salgas, yo no voy a correr más en las carreras ilegales y punto y vamos a tener oportunidades legales para correr legalmente. Es tu única oportunidad para hacer lo que soñaste
-Tu no quieres dejar de correr en esas carreras, no lo dices de verdad, a ti te encanta correr ahi, no me mientas
-No, yo hago lo que considero mejor para los dos y correr en carreras ilegales solo nos traira problemas y lo sabes.
-Vamos a dejar de hablar del tema, no quiero calentarme, anda ven que te voy a hacer cosquillas y mimos.

Me había quitado un peso de encima al decirselo pero a pesar de saber que lo que decía era sensato, pues las carreras legales son mas seguras, pero no estaba tan convencida como parecía. Toni sabia como hacerme sonreír y pronto lo consiguió  cuando estaba con él se me podía olvidar todo y sonreír a pesar del peor de los males, lo de la futura paternidad de Tania y Cristian nos había dejado a todos muy contentos pero algo preocupados por el futuro de Cristian en las carreras. Toni pensaba que lo terminaría dejando para trabajar de algo más normal, ya que ha Tania la ponía muy nerviosa que le pasase algo y con un niño todo cambiaba:
-Ahora tendrá otra responsabilidad más y esta es para siempre
-Lo se, pero tu, si yo me quedo embarazada ¿ dejarías de correr?
-¿Lo harías tu cuando estuviera recuperada del embarazo?
-Probablemente no pero temería que me pasara algo a ti o a mi y dejarle solo
-Eso no va a pasar cuando tengamos un niño, correremos y el vendrá a vernos y seguramente le picara la curiosidad, como a mi, desde pequeño por los coches.
-Te acuerdas cuando hace tiempo decías que no querías niños....porque ahora parece que los quieres
-Si, quiero tener alguien que me mantenga de mayor (dijo entre risas), pero no se, lo pensé mientras bajaba, a raíz de lo de Cristian y creo que si me gustaría tener uno , obviamente no ahora, pero quizá dentro de un tiempo
Me quede algo patidifusa, no me esperaba tal declaración de intenciones, hasta me puse algo pálida y él se hecho a reír ante mi cara de susto y me repitió otra vez "Ahora no" , luego se reía porque decía que yo siempre era la quería tener niños y que cuando me lo decía ponía cara de circunstancia. Yo le dije que no era que no quisiera, era que me había pillado de sopetón.
Había que ver lo que mi vida había cambiado desde que decía a los 18 que quería tener dos niños, la edad que había establecido entonces me quedaba ya cerca y eso me daba más miedo que cualquier carrera. A los 18 nadie nos podría decir que hoy estaríamos a un paso de nuestros sueños. Espero que todo saldría bien, ya no por mi, más bien por él, por Toni, era su sueño desde que era muy pequeño y si yo tenia tal afición por los coches, era en gran parte por su culpa.